Òptica Universitària dejó atrás el discurso puramente promocional para abrazar un posicionamiento valiente: la juventud no es cuestión de edad, sino de actitud. Bajo el concepto “Para jóvenes de 1 a 100 años”, la marca reivindica la mirada como una forma de estar en el mundo: atreverse a ver la vida de otro modo, huir de estereotipos y marcar la diferencia. Una declaración que conecta con la diversidad de sus clientes y refuerza el valor de una óptica que no se limita a vender gafas, sino que inspira una manera de mirar que nunca envejece.
El cambio se consolidó con una nueva identidad visual y un estilo de comunicación inspirado en el lenguaje del fashion film, que elevó el producto y lo acercó al territorio de la moda. A esto se sumaron campañas tácticas que mantuvieron la proximidad comercial, equilibrando aspiración y accesibilidad.